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Cemento y mortero en la obra pequeña

Las letras y cifras impresas en el saco dicen para qué sirve cada cemento. El mortero, en la mayoría de las reformas, se sigue midiendo con cubo y pala.

Ficha
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Revisada
Normas citadas
UNE-EN 197-1 · Instrucción RC-16 (Real Decreto 256/2016) · UNE-EN 413-1 · UNE-EN 998-2 · UNE-EN 459-1 · UNE-EN 12004 · Código Estructural (Real Decreto 470/2021)
Envase habitual
Saco de papel de 25 kg
Cemento para mortero
CEM II/B-L 32,5 N
Norma de producto
UNE-EN 197-1, con marcado CE
Mortero de fábrica
1:4 en volumen

El saco de 25 kilos

En casi todos los almacenes de España el cemento gris se despacha en sacos de papel de 25 kilos. Todavía aparece alguno de 35, y quien ha subido uno a un tercero sin ascensor no lo echa de menos.

Sacos de cemento de papel apilados sobre una lona azul, con el pictograma de peligro y el código de barras impresos en la cara
Fig. 1 Sacos de cemento apilados sobre una lona, con plástico a mano para taparlos. Foto: Szlomo Lejb, CC BY 3.0

Lo que interesa es una línea de letras y cifras, casi siempre en la cara del saco y junto a la marca. Algo así: CEM II/B-L 32,5 N. Parece una matrícula. Se lee por partes.

ParteQué indica
CEM IICemento Portland con adiciones
BProporción alta de adición. Una A indicaría menos
LLa adición es caliza molida, entre el 21 y el 35 % en un B-L
32,5Resistencia mínima a compresión a los 28 días, en megapascales
NEndurecimiento inicial normal. Con una R coge resistencia antes

El saco lleva además una fecha de envasado y un plazo de conservación, ligado al aditivo que reduce el cromo VI soluble: pasado ese plazo, el cemento puede provocar alergia en la piel. Si al abrir el saco aparecen terrones duros que no se deshacen entre los dedos, ha cogido humedad y ya no se aprovecha.

Los cementos del almacén

DesignaciónComposiciónUso habitual en obra menor
CEM I 42,5 R o 52,5 RAl menos un 95 % de clínkerHormigón que debe coger resistencia deprisa. Poco habitual en saco
CEM II/A-L 42,5 RClínker con un 6 a 20 % de calizaSoleras, zapatas pequeñas, peldaños, reparaciones de hormigón
CEM II/B-L 32,5 NClínker con un 21 a 35 % de calizaMortero de ladrillo, enfoscados, hormigón en masa sin grandes cargas
BL II/A-L 42,5 RCemento blanco con calizaRejuntado, piezas que quedan vistas, lechadas
MC 12,5Cemento de albañilería, UNE-EN 413-1Solo mortero. No vale para hormigón

El saco tiene que llevar el marcado CE y la designación completa, como exige la instrucción de recepción de cementos RC-16 (Real Decreto 256/2016).

Sin eso, mejor dejarlo en el palé.

Mortero a paladas

En obra pequeña el mortero se mide por volumen. Un cubo de cemento, tantos cubos de arena y agua hasta que la masa tenga el punto. La proporción se escribe con dos cifras, y 1:4 quiere decir una parte de cemento por cuatro de arena.

Dibujo lineal de un cubo de cemento junto a cuatro cubos iguales de arena, la proporción 1:4 de un mortero de fábrica
Fig. 2 Proporción 1:4. El cubo tiene que ser siempre el mismo, y la arena, en el mismo estado de humedad.
Proporción cemento:arenaDenominación antiguaDónde se usa
1:3M-160Enfoscados exteriores muy expuestos, zócalos, arquetas, recrecidos en baños
1:4M-80Fábrica de ladrillo corriente y enfoscado interior. Se suele equiparar al M-7,5 actual
1:6M-40Tabiques, fábricas que no cargan, recibido de premarcos
1:8M-20Rellenos y poco más

Los nombres de la segunda columna vienen de la antigua NBE FL-90. Hoy los morteros se clasifican por resistencia (M-5, M-7,5, M-10…) según la UNE-EN 998-2, y la equivalencia con las proporciones es aproximada.

Para amasar a mano basta un trozo de suelo limpio o una gaveta:

  1. Cemento y arena se mezclan en seco, a vueltas de pala, hasta que el montón tiene un solo color.
  2. En el centro se abre un hueco, como un volcán, y ahí se echa parte del agua.
  3. La mezcla seca se va metiendo desde los bordes, y el resto del agua entra poco a poco, nunca de golpe.
  4. El punto se ve en la paleta: la masa se queda pegada al inclinarla y no suelta agua por los bordes. Si chorrea, le sobra agua.
  5. Lo amasado se gasta en la hora u hora y media siguiente.
Montón de arena y cemento mezclados en el suelo, con un hueco en el centro lleno de agua, la forma de volcán del amasado a mano
Fig. 3 El volcán: la mezcla seca en corona y el agua en el hueco del centro.
Cubo de goma negro con mortero de cemento recién amasado y una paleta metida en la mezcla
Fig. 4 Mortero amasado en un cubo de goma, con la paleta dentro.

Echar agua a un mortero que ya ha empezado a tirar lo vuelve manejable, pero le quita resistencia. En el oficio eso se llama retemplar, y a los albañiles con años no les gusta nada.

Arena mojada, cubo engañoso

La arena húmeda se hincha. Un cubo de arena recién regada lleva menos arena de la que parece, a veces una cuarta parte menos, y el mortero sale más rico en cemento. En un enfoscado que luego se pinta da igual. En ladrillo visto se nota en el color de las juntas, distinto en cada amasada.

Cal en el mortero

El mortero de cal es anterior al cemento, y en muchas casas viejas sigue siendo lo único que sujeta las piedras. La UNE-EN 459-1 distingue la cal aérea, que endurece con el aire, y la hidráulica natural, NHL 2, NHL 3,5 o NHL 5, que fragua también con agua y resiste más cuanto más alto es el número.

Muro de mampostería de pizarra a medio rejuntar, con mortero de cal claro en la mitad izquierda y las juntas vaciadas a la derecha
Fig. 5 Muro de piedra rejuntado con mortero de cal. A la derecha, las juntas vaciadas antes de rellenar. Foto: Berrucomons, CC BY-SA 3.0

Para reparar un muro de piedra o de ladrillo macizo antiguo conviene cal. El mortero de cemento es más rígido y deja pasar peor el vapor: encierra la humedad en el muro, y a los pocos inviernos el enfoscado se despega en placas.

Entre los dos está el mortero bastardo, con cemento, cal y arena en proporciones del orden de 1:1:6. Es más plástico que el de cemento solo y fisura menos al secar.

Mortero seco y cemento cola

El mortero seco viene mezclado en saco y solo pide agua. La etiqueta indica su clase (M-5, M-7,5) y su uso. Cada amasada sale igual, y en un piso sin sitio para un montón de arena eso compensa.

El cemento cola es otra cosa: un adhesivo para baldosas, regulado por la UNE-EN 12004. La C indica que es cementoso, y el 1 o el 2, normal o mejorado. Detrás pueden venir más letras:

  • T, deslizamiento reducido, para que la pieza no resbale en la pared.
  • E, tiempo abierto ampliado.
  • F, fraguado rápido.
  • S1 o S2, deformable, para suelo radiante o soportes que se mueven.

Con gres porcelánico o piezas grandes lo habitual es un C2, y un azulejo o un semigrés de pasta roja en una pared interior suele ir bien con un C1 T.

Sobre un terrazo viejo se puede solar de nuevo sin levantarlo si la base está firme. Unos golpes con el mango de la maceta delatan las baldosas huecas.

Hormigón hecho a mano

Para una solera pequeña o un peldaño roto, el hormigón se hace en la obra. La referencia que más circula es 1:2:3, cemento, arena y grava por volumen. Con barrecha, que ya trae los dos áridos mezclados, solo se ajusta el cemento.

El hormigón estructural queda fuera de esa cuenta. Lo prescribe un técnico según el Código Estructural (Real Decreto 470/2021), con una designación del tipo HA-25/B/20/XC2, y llega en camión hormigonera con su albarán.

El saco abierto

Los sacos se guardan en alto, sobre un palé o unos tablones, lejos de paredes que suden y tapados con plástico. El saco empezado se cierra con la boca doblada y una vuelta de cinta, y se gasta antes que los nuevos.

El cemento húmedo es muy alcalino y quema la piel tras horas de contacto. Se trabaja con guantes de nitrilo y manga larga.