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Ropa de trabajo y equipos de protección

Botas, cascos, chalecos y mascarillas llevan marcada la norma que cumplen y el riesgo que cubren. Una camiseta con logo no lleva nada de eso.

Ficha
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Normas citadas
Reglamento (UE) 2016/425 · EN ISO 20345:2022 · EN 397 · EN ISO 20471 · EN 388 · EN 166 · EN 149 · EN 352 · EN 14404 · EN ISO 13688 · Ley 31/1995 · Real Decreto 773/1997 · Real Decreto 1627/1997 · Real Decreto 1154/2020
Calzado de seguridad
EN ISO 20345:2022, puntera de 200 J
Casco de obra
EN 397
Alta visibilidad
EN ISO 20471, clases 1, 2 y 3
Guantes contra cortes y abrasión
EN 388
Mascarillas contra el polvo
EN 149, de FFP1 a FFP3

Marcado CE y categorías de EPI

Un equipo de protección individual, un EPI, es lo que protege de un riesgo concreto: un golpe en el pie, una caída de objetos, el polvo, el ruido. Se comercializa con marcado CE según el Reglamento (UE) 2016/425 y lleva un folleto informativo en castellano. El reglamento los divide en tres categorías. La I cubre riesgos mínimos. La III, riesgos que pueden causar la muerte o daños irreversibles, y en ella entran, por ejemplo, las mascarillas contra el polvo.

Unos pantalones sin marcado, la camiseta con el logo de la empresa o una gorra son ropa laboral. Suelen ser lo más cómodo, pero no protegen de nada en concreto. Las botas, el casco, el chaleco, los guantes y las gafas sí son EPI, y cada uno tiene su norma, su marcado y un folleto que casi nadie lee pero que explica para qué sirve y para qué no.

Botas y zapatos de seguridad

El calzado de seguridad se certifica según la EN ISO 20345, cuya última versión es de 2022. Todos los niveles llevan puntera capaz de soportar un impacto de 200 julios y una compresión de 15 kilonewtons. Lo que cambia de una categoría a otra es lo que se añade:

MarcadoQué añadePara qué obra
SBRequisitos básicos: puntera y suela antideslizantePoco uso en obra
S1Talón cerrado, antiestático, absorción de energía en el talónInteriores limpios, sin clavos por el suelo
S1P, S1PS, S1PLLo del S1 más plantilla antiperforaciónReforma interior con escombro
S3, S3S, S3LLo del S1P, más resistencia al agua y suela con relieveExterior, barro, derribos
Sección esquemática de una bota de seguridad con la puntera protectora, la plantilla antiperforación y la suela con relieve señaladas
Fig. 1 Dónde está cada protección en una bota S3.

La versión de 2022 separa las plantillas por material y por ensayo. La P es metálica. Las no metálicas se marcan PL, ensayada con un clavo de 4,5 milímetros, o PS, ensayada con uno de 3, más fino y más exigente. En una obra con restos de tablas y clavos pequeños, la diferencia se nota.

Par de zapatos de seguridad de piel negra, gastados y con manchas secas en la puntera, sobre un suelo de tablas
Fig. 2 Zapatos de seguridad con puntera, después de muchas obras. Foto: Liftarn, CC BY-SA 3.0

Casco

Cascos de obra blancos apilados unos sobre otros encima de una mesa
Fig. 3 Cascos blancos apilados. Foto: SwarmCheng, CC BY-SA 4.0

La norma del casco de obra es la EN 397. Además de los requisitos básicos, el casco puede llevar marcados opcionales: resistencia a muy baja temperatura (−20 °C o −30 °C), aislamiento eléctrico hasta 440 V en corriente alterna, deformación lateral (LD) o salpicaduras de metal fundido (MM). Para trabajar agachado o en altura conviene uno con barbuquejo, la cinta bajo la barbilla.

Un casco que ha recibido un golpe fuerte se cambia, aunque por fuera parezca intacto. La vida útil la fija el fabricante y suele venir en el folleto. La fecha de fabricación va grabada por dentro del casco. Pinturas, disolventes y pegatinas que el fabricante no admite pueden debilitar el plástico.

Chalecos de alta visibilidad

La ropa de alta visibilidad tiene su propia norma, la EN ISO 20471. Fija tres clases por la superficie mínima de material fluorescente y de banda retrorreflectante que tiene la prenda:

ClaseFondo fluorescenteBanda retrorreflectante
10,14 m²0,10 m²
20,50 m²0,13 m²
30,80 m²0,20 m²

Un chaleco normal suele ser de clase 2. La clase 3 pide más tela, por ejemplo chaqueta con mangas, o chaleco y pantalón certificados como conjunto.

Etiqueta blanca cosida a un chaleco naranja fluorescente con el pictograma del chaleco, el número 2 de la clase, la referencia EN ISO 20471 y el marcado CE
Fig. 4 Etiqueta de un chaleco de clase 2: el número junto al pictograma es la clase. Foto: Francis Flinch, CC BY-SA 4.0

Aquí entran los chalecos personalizados con logo, tan pedidos. Un logo grande estampado sobre el fondo fluorescente resta superficie, y si la prenda baja del mínimo de su clase deja de cumplirla. Quien personaliza debe saberlo y respetar las zonas que marque el fabricante. La etiqueta dice también cuántos lavados admite la prenda antes de perder sus propiedades.

Guantes, gafas, mascarilla y oídos

Par de guantes de trabajo de piel, muy usados y ennegrecidos, sobre una moqueta verde
Fig. 5 Guantes de piel muy usados. Con mortero húmedo van mejor los de nitrilo. Foto: el cajon yacht club, CC BY 2.0

En los guantes contra riesgos mecánicos hay que buscar el pictograma del martillo con la EN 388 y varias cifras y letras debajo: abrasión, corte, desgarro, perforación y, desde la versión de 2016, una letra para el corte con el método ISO y una P si protegen del impacto. Con cemento o mortero húmedo van mejor los recubiertos de nitrilo, porque un guante de tela se empapa y deja el cemento mojado contra la piel toda la jornada.

Para los ojos, gafas con la EN 166 grabada en la montura. Para el polvo, mascarillas autofiltrantes según la EN 149, en tres clases:

ClaseFiltra como mínimoFuga total hacia dentro, como máximo
FFP180 %22 %
FFP294 %8 %
FFP399 %2 %

Cortar con radial, rozar o barrer escombro seco levanta un polvo fino que se queda mucho rato en el aire de una habitación cerrada, y ahí lo prudente es una FFP3, o como poco una FFP2 bien ajustada. Con barba, ninguna ajusta bien.

El motivo de tanta cautela es la sílice cristalina, presente en el hormigón y en muchas piedras. Para su fracción respirable, el Real Decreto 1154/2020 fijó un valor límite de 0,05 mg/m³, en vigor desde 2022.

La fuga de la tabla se cuela sobre todo por los bordes, así que depende del ajuste. Los folletos suelen describir una comprobación rápida, que se repite cada vez que se pone la mascarilla:

  1. La goma de arriba va sobre la coronilla y la de abajo en la nuca, por debajo de las orejas.
  2. La pinza nasal se moldea con los dedos de las dos manos, desde el centro hacia los lados.
  3. Con las manos tapando la mascarilla, se sopla con fuerza. Si lleva válvula, en vez de soplar se aspira.
  4. Si se nota aire por la nariz o por las mejillas, se reajusta y se prueba otra vez.

Tapones y orejeras llevan la EN 352. Con un martillo percutor en una habitación pequeña, no son opcionales.

Y las rodilleras, que se olvidan hasta el segundo día de solar. Las de protección van marcadas con la EN 14404, y hay pantalones con bolsillos pensados para llevarlas dentro.

Pantalón, camiseta y el logo en la espalda

La ropa de trabajo sin función protectora no necesita norma. Cuando es ropa de protección, la base común es la EN ISO 13688, que fija requisitos generales de tallaje, inocuidad y etiquetado. Lo demás es comodidad. El algodón se agradece con calor, y las mezclas con poliéster aguantan más lavados.

El logo bordado resiste la lavadora mejor que el vinilo textil, aunque hacerlo cuesta más. En verano importan más la gorra y el agua a mano que cualquier logo: el golpe de calor es un riesgo real en las cubiertas y las fachadas orientadas al sur.

Si en la obra trabaja más gente

La Ley 31/1995, de prevención de riesgos laborales, obliga al empresario a dar a sus trabajadores los EPI adecuados, sin coste para ellos, y a vigilar que los usen. El Real Decreto 773/1997 desarrolla cómo se eligen y se utilizan. Para las obras de construcción rige además el Real Decreto 1627/1997. Cuando se contrata a una empresa o a un autónomo, su equipo de protección es cosa suya. Aun así, nada impide preguntar por él antes de que empiece a picar.